Como mercado emergente, Paraguay tiene un gran potencial para el desarrollo del sector avícola. En la actualidad están tomando forma nuevos y prometedores proyectos, lo que sitúa al país firmemente en el mapa avícola sudamericano. Cruzmonte ha asumido el reto y está poniendo en marcha una explotación avícola totalmente integrada con una planta de procesamiento de última generación.
26 may 2026
Cruzmonte construye un nuevo complejo industrial con vistas al futuro
Un nuevo integrador listo para impulsar el sector avícola de Paraguay
Paraguay es un lugar ideal para las explotaciones avícolas, gracias a la economía estable y predecible del país: una joya oculta de América Latina, abierta a atraer inversiones extranjeras en numerosos ámbitos. Hasta ahora, la soja, el maíz y la carne de vacuno han sido los principales productos de exportación de este país de 7 millones de habitantes, cuyo economía se centra en la agricultura.
Un terreno sin urbanizar en el campo
Para su integración avícola —desde la planta de piensos y las granjas hasta la planta de procesamiento—, Cruzmonte, que forma parte del grupo boliviano Sofía, eligió una ubicación en el campo, a unas dos horas de la capital, Asunción. Esta decisión estratégica de alejarse del entorno industrial habitual de la ciudad se tomó para garantizar un amplio margen de expansión futura sin afectar a las comunidades locales. El director Mario Anglarill, el director general Diego Foianini y el director de proyectos Diego Avalos han decidido ampliar la planta de procesamiento avícola por fases, en consonancia con el desarrollo de toda la integración vertical. Este crecimiento se llevará a cabo en estrecha colaboración con JBT Marel. «Llevamos colaborando con el Grupo Sofía en los tres países en los que opera: Bolivia, Argentina y ahora Paraguay», explica Marco Solleveld, director de ventas de avicultura de JBT Marel. «Es un honor para nosotros haber sido elegidos de nuevo como proveedor preferente para esta planta totalmente nueva».
Objetivos de exportación
La producción de Cruzmonte se dirige a los mercados de exportación. Tras el aturdimiento mediante el sistema de alta frecuencia JBT Marel Pure-Sine y el sacrificio halal, los productos se someten a un escaldado a alta temperatura, con lo que se elimina la epidermis. Esto evita los rastros de precocción y garantiza filetes de alta calidad, aptos para los exigentes mercados de exportación. Una vez cortadas las patas, se envían al sistema de procesamiento de patas. La cortadora de patas separa las patas de alto valor de los jarretes para su exportación, especialmente al Lejano Oriente.
Inspección rigurosa
En la primera fase del proyecto Cruzmonte, el corte y la apertura de las aberturas de ventilación son operaciones manuales que se realizan con pistolas de ventilación al vacío. A continuación, los productos pasan al eviscerador Nuova 20. En un primer momento, se utilizarán 10 de sus 20 unidades con una separación de 12 pulgadas, lo que demuestra que está preparado para duplicar su capacidad en el futuro. Cruzmonte ha optado por un proceso de inspección veterinaria exhaustivo, como es habitual en Sudamérica. Las canales y los correspondientes paquetes de vísceras se dividen en dos grupos y se presentan a varios inspectores en dos puestos veterinarios independientes. Los productos rechazados se inspeccionan de nuevo manualmente y se reelaboran para su despiece. A continuación, las canales pasan a una máquina de inspección de la piel del cuello y a una máquina de corte de cuellos para procesar estos últimos. Una máquina de inspección final (FIM) y otro control manual completan el riguroso proceso de control. En la primera fase del proyecto de Cruzmonte, los hígados, corazones y mollejas se extraen manualmente. La única operación automatizada es la separadora de corazón y pulmón (HLS), a la que pronto se sumarán otros sistemas de automatización.
Refrigeración y distribución
Una vez enfriadas con agua, las canales pasan por un puente de pesaje y una estación de calidad QS-3 para su pesaje y clasificación. En función de estos datos, los productos se envían a seis estaciones de distribución diferentes para el envasado de aves enteras. Los productos destinados al troceado se distribuyen desde otra estación y se trocean manualmente.
Las bases para el crecimiento futuro
El proyecto de procesamiento avícola de Cruzmonte cuenta con un diseño con visión de futuro. Aunque la producción se centrará inicialmente en aves enteras, las instalaciones ya están preparadas para futuras fases con mayores niveles de automatización y una gama de productos más diversificada. «Este proyecto es un ejemplo perfecto de la filosofía tanto de JBT Marel como de Cruzmonte», afirma Marco Solleveld. «No se trata solo del equipamiento; juntos miramos hacia el futuro y estamos forjando una colaboración a largo plazo. Estamos deseando colaborar con Sofía y Cruzmonte en sus futuros planes de expansión por Latinoamérica, satisfaciendo sus necesidades con nuestra experiencia, conocimientos, tecnología e innovaciones».
Acerca de Sofía y Cruzmonte
Cruzmonte es la última iniciativa de la multinacional Avícola Sofía, un consolidado y próspero grupo alimentario boliviano. En 1976, Mario Anglarill Salvatierra y su esposa Maida fundaron la empresa familiar como una granja avícola. En 1986, la empresa, en plena expansión, amplió sus actividades a diferentes sectores agrícolas, como granjas de cría, explotaciones porcinas y ganaderas, así como incubadoras avícolas. Con el paso del tiempo, Sofía ha crecido hasta convertirse en un referente del sector alimentario boliviano, ampliando sus actividades a Argentina y Paraguay.
Póngase en contacto
Nuestro equipo especializado está a su disposición para ayudarle y responder a cualquier pregunta que pueda tener. Rellene el formulario y nos pondremos en contacto con usted lo antes posible. Esperamos tener noticias suyas.