¿Por qué es importante la trazabilidad alimentaria y cómo se puede implementar un sistema de trazabilidad eficaz y fiable que minimice los riesgos de contaminación y refuerce la confianza en su marca?
La trazabilidad lleva ya un tiempo siendo un término de moda en el sector, pero ¿qué significa en la práctica? En pocas palabras, es la capacidad de seguir y rastrear los alimentos y otros productos agrícolas a lo largo de todas las etapas de la cadena de suministro. Sin embargo, los sistemas de trazabilidad aportan a las empresas de procesamiento de alimentos muchas más ventajas que el mero cumplimiento normativo, como el aumento del rendimiento, la evaluación comparativa de proveedores y otras.
Lo básico
Los organismos reguladores exigen a todas las empresas dedicadas a la producción alimentaria que puedan rastrear un paso atrás y un paso adelante en la cadena de suministro. Para los procesadores, esto significa saber de dónde proceden las materias primas y adónde van. Contar con un proceso fiable para registrar el origen de todos los ingredientes y el destino de todos los productos ayuda a los procesadores a acceder a datos históricos de inventario para la toma de decisiones estratégicas.
Aunque todavía se utilizan los sistemas tradicionales basados en papel, cuando se produce una contaminación y es necesario realizar una retirada del mercado, estos pueden resultar lentos y engorrosos. Esto suele provocar que se pierda toda la producción de un día, que no se puedan atender los pedidos y que se vea dañada la reputación de la empresa.